que necedad del tiempo
siempre se escurre entre los recuerdos,
siempre embalsama los cuerpos con raíces
siempre se deja sentir,
para los demás
porque miden el tiempo con extrañas máquinas,
tienen periodos atroces
dividen la sustancia en intervalos diminutos
luego,
no soportan el paso del tiempo
yo no,
yo mido el tiempo con una máquina conocida,
inquieta, casi perfecta
todos la tienen pero nadie la entiende,
no saben usarla
creen que el tiempo está fuera,
soy mas elemental,
creo que el tiempo transcurre con nosotros,
no es algo que pueda subsistir sin nuestros cuerpos,
no tiene un cuerpo propio
entonces,
¿para que medirlo con máquinas extrañas?
yo prefiero medirlo con un mecanismo de entrañas,
siempre está ahí,
recordándome el avance del tiempo
lo mide con latidos
tum, tum, tum,
a veces se muestra apresurado
hace que el tiempo vaya mas rápido
me protege de un shock fatal
a veces
es mas lento
retarda el tiempo
mas y mas lento,
he descrito a la máquina como “casi perfecta”
lo es porque tiene un pequeño problema:
puede dejar de funcionar,
lo se,
¡que extraordinario!
por eso creo que el tiempo que mide es el único:
porque el día que deje de funcionar,
el tiempo habrá terminado para mí.